Un análisis señala que las fuentes anti-IA son en realidad inútiles y además perjudican a las personas con discapacidad
La tendencia de usar fuentes para bloquear a la IA está siendo muy cuestionada, ya que los expertos señalan que, además de no ser eficaces contra la IA, destruyen la accesibilidad a la información para las personas con discapacidad.
El debate en torno a las "Anti-AI fonts" o fuentes y diseños especiales (como Decoy, Ghost y Shield) diseñados para confundir a la inteligencia artificial e impedir que lea los datos, está recibiendo duras críticas en la comunidad tecnológica.
Un artículo de Andrew’s WebLog por Andrew Yaros, publicado el 11 de agosto de 2026 y ampliamente comentado en Hacker News, junto con un informe de respaldo de Boing Boing, señala que estos intentos de ocultar información son solo medidas temporales. Las empresas de IA pueden desarrollar modelos para solucionar y sortear este tipo de defensas en poco tiempo, por lo que el bloqueo no puede detener la copia de datos a largo plazo.
Además, los expertos señalan un impacto negativo más grave: la destrucción de la accesibilidad para los humanos, especialmente para las personas con discapacidad que dependen de lectores de pantalla. Este software no puede descifrar el texto alterado, lo que provoca que este grupo pierda permanentemente el acceso a la información, reflejando que este método perjudica más a los propios humanos que al sistema de IA.
Este tema refleja que los intentos de proteger los datos de la IA pueden tener un impacto negativo y crear barreras para el derecho fundamental de acceso a la información de los usuarios comunes y las personas con discapacidad, una perspectiva que los desarrolladores y creadores de contenido deben tener en cuenta.