Google presenta HEIR, un compilador de código abierto que permite a la IA procesar datos cifrados sin descifrarlos
Google presenta HEIR, un compilador de código abierto que ayuda a los desarrolladores a adaptar modelos de IA para que funcionen sobre datos cifrados, con el objetivo de hacer más práctica la tecnología Fully Homomorphic Encryption
Google ha presentado **HEIR** (Homomorphic Encryption Intermediate Representation), un compilador de código abierto (Open Source Compiler) diseñado para ayudar a los desarrolladores a convertir modelos de IA que operan sobre datos normales (Plaintext) para que admitan cálculos sobre datos cifrados (Encrypted Data). Su objetivo declarado es hacer que la tecnología **Fully Homomorphic Encryption (FHE)** —un cifrado que permite procesar datos sin descifrarlos— sea más viable en la práctica.
La clave de HEIR es reducir la carga de los desarrolladores que no son expertos en criptografía (Cryptography), ya que en la actualidad implementar FHE requiere conocimientos especializados muy profundos, lo que dificulta su aplicación a trabajos de IA y eleva las barreras de entrada. Esta herramienta automatiza la conversión del código.
El contexto de esta tecnología apunta a resolver el dilema entre "privacidad" y "capacidad del servicio" (Privacy vs. Capability), un tema clave en la era de la IA, porque muchos servicios necesitan datos personales de los usuarios para ofrecer recomendaciones precisas. FHE permite a los proveedores de nube ejecutar procesamiento de IA, como las recomendaciones de contenido, sin llegar a ver los datos personales de los usuarios.
Aunque la tecnología ha avanzado, Google reconoce una limitación que persiste: el procesamiento con FHE sigue teniendo un coste computacional (Computation Cost) mayor que el procesamiento convencional, lo que significa que su adopción masiva podría tener que esperar a que el hardware y el software sigan evolucionando.
Esta tecnología podría cambiar la forma en que las empresas tecnológicas gestionan los datos personales de usuarios de todo el mundo, incluidos los tailandeses, especialmente en servicios de IA que requieren datos sensibles como salud, finanzas o comportamiento de uso, porque permite aprovechar la IA sin sacrificar la privacidad.