Phia, la app de compras con IA de la hija de Bill Gates, suspendida tras descubrirse que suplantaba códigos de afiliado para reclamar comisiones
La aplicación Phia, cofundada por Phoebe Gates, fue suspendida de una importante plataforma de afiliados tras informes de que reemplazó códigos para obtener comisiones de ventas que no generó.
Phia, la aplicación de compras que utiliza IA para recomendar productos, lanzada en primavera y cofundada por Phoebe Gates (hija de Bill Gates) y Sophia Kianni, enfrenta una grave acusación ética tras ser suspendida de Impact.com, una plataforma líder de marketing de afiliados, debido a un comportamiento que se considera engañoso para obtener comisiones.
Una investigación de Bloomberg, confirmada por varias fuentes, reveló que la extensión de navegador de Phia incurrió en la práctica conocida como "cookie stuffing". Cuando un usuario visitaba un sitio web de una tienda online, ya sea directamente o a través de un enlace de otro afiliado (como Wirecutter), la extensión de Phia abría discretamente una nueva pestaña en segundo plano y reemplazaba el código de afiliado original por el suyo durante el proceso de pago. Esto permitía a Phia recibir el crédito y la comisión por la compra, aunque no hubiera sido quien refirió al cliente.
Este comportamiento fue detectado por Ben Edelman, un investigador independiente experto en marketing de afiliados, junto con Capital One Shopping, un competidor en el mercado de extensiones de navegador para compras. Ambos indicaron que las acciones de Phia violaban las políticas de varias plataformas digitales. Posteriormente, Impact.com confirmó la suspensión de la cuenta de Phia, argumentando que el comportamiento de su extensión de navegador no se ajustaba a las políticas de la plataforma.
Un portavoz de Phia admitió el problema, explicando que fue un error en el código (codebase) que causó una "atribución errónea" por parte de algunos usuarios, y afirmó que la compañía ya lo ha corregido. Bloomberg realizó pruebas el 7 de julio y confirmó que el comportamiento de reclamación automática de clics había cesado.
Este caso refleja problemas éticos en la industria tecnológica y advierte a los usuarios sobre extensiones de navegador que podrían ocultar comportamientos poco transparentes para obtener beneficios financieros.